Newsletter from febrero 02 - No culpes a Cupido por Belén Guizar

Hola a todas, con la llegada de febrero os traemos una nueva newsletter. Para este mes contamos con Belén Guizar, periodista y escritora mejicana afincada en Madrid que actualmente está especializándose en salud sexual.


Os dejamos con ella y con su texto "No culpes a Cupido: Claves para superar la dependencia"


El día que una mujer pueda no amar con su debilidad sino con su fuerza, no escapar de sí misma sino encontrarse, no humillarse sino afirmarse, ese día el amor será para ella, como para el hombre, fuente de vida y no un peligro mortal”- Simone de Beauvoir

Todas tenemos una amiga que sufre muchísimo por sus parejas. Vive atormentada. Suplica amor. No le importa humillarse o perder la dignidad. No puede separarse de su ser querido ni por error y deposita, por completo, su estado de ánimo en esa persona.


SPOILER: Si no tienes esa amiga, probablemente seas tú.


Las mujeres llevamos mucho tiempo sufriendo por el tema de las relaciones de pareja. Esa es la temática de todas las series, películas y canciones que se catalogan como ‘femeninas’. Me encantaría poder escribir en este momento que no nos representan. Pero, seamos honestas…

Desde niñas aprendimos mediante Disney lo que era el amor y la pareja. Años más tarde, la industria del porno nos relató cómo se debía ver y sentir la sexualidad. Con estos dos pésimos maestros obtuvimos como resultado la patética forma en la que nos conducimos cuando alguien nos gusta o cuando empezamos un vínculo sentimental.


Debemos desaprender todos esos conceptos que nos llevan a entablar relaciones tóxicas y la primera de estas es la que sostenemos con nosotras mismas.


Lo aprendimos por repetición. Nos dijeron demasiadas veces que encontrar a ‘la media naranja’ era la meta final de nuestra existencia. Es por eso que invertimos mucha energía en hallar a esa persona y una vez que la conocemos, en retenerla.


Es ahí cuando surge un término poco hablado y muy practicado: la dependencia emocional.


Frases como ‘eres mi vida’, ‘soy tuya’ o ‘no puedo vivir sin ti’, han propiciado esta condición tan difícil de enfrentar. Estas afirmaciones nos suenan muy lógicas porque están respaldadas por una enorme industria de entretenimiento que nos repite que así se debe vivir el amor. Evidentemente no todas las mujeres experimentan este tipo de apego, pero muchas otras sí y ni siquiera lo saben.


Para descifrar si tú vives dependencia emocional puedes partir de un sencillo ejercicio de autoanálisis. Esta es una adicción como cualquier otra, solo que, en lugar de necesitar una sustancia, por ejemplo, necesitas a una persona.

Quien experimenta el apego no quiere separarse de su pareja porque tiene miedo a perderla y, en la mayoría de los casos, realmente se distancian porque se consumen el uno al otro al grado de perder la individualidad.

¿Por qué algunas personas al empezar un vínculo dejan de lado sus intereses? ¿Por qué pensamos que la pareja es de nuestra propiedad? ¿Por qué rogamos por atención o amor? ¿De dónde surgió la estúpida idea de que estar en una relación es igual a estancarse?

Quien sufre dependencia tiene que explorar en su autoestima y autoconcepto para, desde ese punto, fortalecerse como persona porque el apego es solo un síntoma del miedo a no ser suficiente o no ser capaz. El temor a no saber ser feliz por ti misma. El miedo a la soledad.

Cuando tú no sabes el valor que tienes, aceptas lo que sea y eso es por demás peligroso. Una relación basada en la dependencia nunca puede ser sana para ninguna de las dos partes.

Es por eso que para este 14 de febrero les quiero regalar algunas claves que plantea el psicólogo y escritor, Walter Riso, para combatir el apego afectivo:


1- EXPLORA: al animarnos a hacer cosas fuera de la relación, nos daremos cuenta que podemos encontrar placer en otras actividades que no involucran a la pareja.


2- SÉ AUTÓNOMA: hacernos cargo de nosotras mismas nos demostrará que no necesitamos a la pareja, sino que queremos estar con ella. Eso hará que nos relacionemos desde un lugar sano.

3- BUSCA TU SENTIDO DE VIDA: al encontrar nuestra vocación o misión en este planeta, entenderemos que la pareja es solo una compañía dentro de nuestro propio camino. Se trata de saber que amas a alguien, pero entender que, si no está, la vida puede ser maravillosa de igual forma.


Dentro de mi grupo de amigas no reconocía a ninguna dependiente emocional y, como les dije al principio, es porque esa amiga era yo.


En ocasiones, ver de manera objetiva verdades que nos lastiman no es sencillo. Gracias a un profundo trabajo personal he logrado reconstruir mis conceptos y la forma en la que quiero relacionarme. He derribado los mitos que aprendí sobre el amor romántico y hoy en día me siento mucho más libre.


El autoconocimiento es un camino empedrado, no cabe duda, pero vale la pena recorrerlo.