Newsletter from Julio 10 - (Des)Amores de verano con Jazmín Ducca

Con el mes a punto de acabar y llegando a lo que es para muchas el último mes del verano, os traemos el texto de Jazmín Ducca (@jazducca en IG) a la que muchas conoceréis por su Left Unsaid Project. Jazmín cierra las newsletters de julio compartiendo con todas nosotras algunas cosas que a ella le ayudar a sentirse bien y a superar una situación dura y que seguro a vosotras también os pueden servir.



Una de las pocas constantes que hay en mi vida es que el verano nunca me trae nada bueno. Ya sé lo que me vais a decir: el verano es la mejor estación, es cuando todo el mundo puede hacer mil planes, cuando brilla el sol, cuando nos escapamos a vivir experiencias inolvidables, nos ponemos morenitas y blah blah blah Pero, por unas cosas o por otras, para mí la llegada del calor siempre trae de la mano alguna desgracia. Igual es pura coincidencia o igual debería checkear mi carta astral porque los planetas parecen estar en mi contra desde junio hasta agosto. El caso es que este verano me toca lidiar con una ruptura de corazón y sentirme un poco Bad Bunny con ese “Un verano sin ti”. Pero no os preocupéis, no he venido aquí a contaros mis dramas. He venido a compartir con vosotras algunas cosas que me han ayudado estos meses a sentirme mejor por si alguna de vosotras está en la misma situación o simplemente no está pasando por su mejor momento, porque el verano puede parecer interminable y un poco tedioso si la soledad nos ataca por sorpresa. Y si estáis bien, espero que estas cosas os aporten un extra de bienestar.


CUIDA TU ESPACIO: no os voy a mentir, a mí me da muchísima pereza mantener mi casa ordenada, siempre he sido bastante desastre en ese sentido, pero últimamente he podido comprobar eso que mi madre llevaba diciéndome años: nuestro espacio es un reflejo de cómo nos sentimos y de cómo está nuestra cabeza. Así que, tener mi entorno limpio y ordenado me aporta muchísima paz, porque no tengo que ver con mis propios ojos el caos que siento por dentro. Una de las primeras cosas que hice cuando conseguí tener algo de energía después de la ruptura fue llamar a una de mis mejores amigas para que estuviese conmigo mientras organizaba mi habitación. Le pedí que se sentase en mi cama mientras yo tiraba las cosas que ya no quería (o que me recordaban a cosas que prefería no recordar), limpiaba todo en profundidad, cambiaba mis libros de sitio, etc. Esto es algo que yo necesité porque en tareas como esta tiendo a distraerme y lo dejo a medias, así que me venía bien tener a alguien que me dejase a lo mío pero me ayudase en el proceso, pero es algo que podéis hacer solas. Cuidad a vuestras plantitas, compraos unas velas o poned fotos que os gusten en la pared, cualquier detalle vale. Pero pensad en todo momento que estáis creando un espacio bonito y cuidado, no porque “es una tarea que hay que hacer”, si no porque os lo merecéis. Os merecéis vivir en un sitio que os haga felices.



LEE: siempre que estoy realmente triste leo como una loca. Puedo pasar meses sin tocar un libro porque no tengo tiempo (mentira) pero cuando estoy en estado de crisis los libros son mi refugio. Si podéis, buscar un libro que os pueda gustar, o incluso algo que ya hayáis leído y sabéis que os alegra el corazón, y pasad un ratito cada día leyendo tranquilas. Si no sabéis qué os apetece, hay un montón de perfiles en Instagram y en Youtube con recomendaciones buenísimas. Podéis comentar vuestras lecturas con vuestras amigas o incluso apuntaros a un club de lectura (tengo amigas que han creado el suyo propio y les ha ido de maravilla). Y si sentís que no tenéis energía suficiente o no podéis concentraros en lo que estáis leyendo (me pasa) los audiolibros son una alternativa excelente que, por lo menos yo, no había aprovechado hasta hace bien poco. Son lo más para escuchar algo verdaderamente entretenido y enriquecedor mientras haces otras cosas o no te apetece estar en silencio con tus pensamientos. Sé que esto último no es técnicamente “leer”, pero ya me entendéis. Yo este verano estoy acompañada de “Todo lo que sé sobre el amor” de Dolly Alderton y “Brillo” de Zadie Smith; y también os recomiendo “Cómo se hace una chica” de Caitlin Moran y “Mi belleza no es cosa tuya” de Florence Given.



PRACTICA ALGO NUEVO: algo que hablo mucho con mi psicóloga, es la importancia de tener hobbies y tiempo para practicar cosas que nos gusten. Un punto clave de todo esto es que funciona mejor si es una actividad en la que no tenéis que hacer a nadie más partícipe, no sentís la necesidad de compartirla por stories o no pensáis en ella como algo monetizable a largo plazo. Me explico, es mejor si es algo que podéis hacer por y para vosotras, sin sentir la necesidad de ser buenas en ello para poder enseñarlo o incluso venderlo. Con esto, no quiero decir que no le contéis a vuestras amigas que ahora hacéis cuencos de cerámica, aprendéis pole dance, o tejéis mantas. Simplemente que a mí me resulta más placentero y sano probar nuevas actividades intentando quitarme esa presión de ser una máquina a la primera. Pensad en algo que siempre hayáis querido hacer o algo que os parezca divertido, puede ser pintar un cuadro sentadas en vuestra terraza, aprender a mover el culo como Megan Thee Stallion o cocinar todas esas recetas que guardamos en Tik Tok para “hacer algún día” y luego nunca hacemos. De verdad, cualquier cosa vale, pero merece la pena intentarlo. Buscad algo que os pueda hacer sonreír un rato, seguro que os sentís orgullosas de vosotras mismas por dedicaros ese tiempo a haceros felices.



RÍNDETE A TUS GUILTY PLEASURES: podría hacerme la interesante y recomendaros contenido súper profundo y didáctico para que os ayude a pasar el rato pero, ¿sabéis qué? A mí lo que me saca de la pena es ver diez episodios de las Kardashian o la saga entera de High School Musical. No es que no me guste una serie merecedora de un Emmy o las pelis aclamadas por la crítica, pero si estoy triste necesito consumir cosas que me diviertan, no me hagan pensar y me hagan sentir ligera. Hace poco, me tiraron las cartas y me aconsejaron que para salir del bache volviese un poco a mis orígenes y pensase en quién era antes, que ahí encontraría la clave para sentirme bien otra vez ¿y sabéis qué hice? Ver todas las pelis de Crepúsculo como cuando tenía 16 años(sigo siendo team Edward), escucharme la discografía de Avril Lavigne y Miley Cyrus y volver a ver series de mi infancia como Lizzie McGuire. Posiblemente el tarot hacía referencia a una introspección y vuelta a mis raíces más profunda y emocional que volver a escuchar Hannah Montana, pero me di cuenta de lo bien que me hizo consumir todo eso sin juzgarme o sin pensar que estaba perdiendo el tiempo, porque realmente me estaba sanando.



ESCÁPATE AL BOSQUE: o al mar, o a donde más conectes tú con la naturaleza. Os cuento una cosita sobre mí, porque la mayoría no me conocéis de nada: tengo problemas de ansiedad desde hace diez años más o menos. Y cuando siento que no puedo más, mi familia me lleva al bosque para que pueda respirar, pisar la tierra con los pies descalzos y sentarme a la orilla de un río mientras miro cómo vuelan las libélulas. Pero esto no siempre fue así, ha sido en estos últimos años donde de verdad me he dado cuenta de lo beneficioso que es para mí poder conectar con la naturaleza y salir de la ciudad, aunque sea cerquita. Así que ahora siempre que puedo me escapo a algún lugar donde pueda estar rodeada de árboles y recomiendo a todas mis amigas que lo hagan. Entiendo que esto no le gusta a todo el mundo, yo soy la primera que ama vivir en una gran ciudad, pero dadle una oportunidad. Dejad que el viento os despeine y se os llene el pelo de ramitas, que el sol os dé en las mejillas, llenaos de arena y sal, respirad profundo mientras oís algún pájaro cantar o buscad ranas con vuestras amigas. A veces sienta bien ser un poquito un niño perdido de Peter Pan.



HAZ PLANES SOLA: tengo 28 años y creo que este año ha sido el primero en toda mi vida en el que me he atrevido a hacer cosas sola. No sabéis lo bonito que es tener citas contigo misma y nadie más ¿Nunca os ha pasado que no vais al cine a ver una película en particular porque a vuestras amigas no les gusta? ¿O qué os perdéis un concierto porque no tenéis con quien ir? Pues atreverse a hacer planes sola poco a poco te quita de esos dramas y te da momentos y experiencias preciosas. No dejéis de hacer cosas que os gustan porque no tenéis con quién hacerlas, de verdad, aunque no estéis pasando por una ruptura y estéis con el amor de vuestra vida: tenéis que hacer cosas solas. Si os da miedo, no tenéis por qué hacer planes muy locos. La primera cita que tuve conmigo misma fue en el cine. Mi director favorito estrenaba una peli y me di cuenta de que no solo no tenía con quién ir, si no que quería disfrutar de la experiencia yo sola. Así que, compré la entrada y estuve toda la semana anterior pensando en ese día como si realmente fuese a tener una cita con alguien. Pensaba en qué me iba a poner, cómo me iba a maquillar, a qué hora iba a salir de casa para poder ir tranquila e incluso en qué fotos quería hacerme para recordar el momento. Entiendo que puede parecer una tontería, pero yo nunca me atrevía a hacer cosas sola (imagino que a algunas de vosotras os pasará lo mismo) y ese día fue tremendamente especial para mí, todavía sonrío cuando lo recuerdo. Lo mejor es que me sirvió para sentirme cada vez más fuerte, más independiente y más valiente y ahora pienso en planes que quiero hacer exclusivamente conmigo y creo que me quiero un poquito más por eso.

Si habéis llegado hasta aquí, os habréis dado cuenta de que estos consejos no son una fórmula mágica para volver a ser feliz después de que te hayan pisoteado el corazón mientras el resto del mundo está de fiesta en algún barco. Lo siento, si encuentro dicha fórmula prometo compartirla con vosotras. Pero espero que mientras tanto mis tips os animen a hacer cosas nuevas, a crecer, a daros cuenta de lo importantes que sois y a quereros muchísimo, en verano o en cualquier época del año.